Plaza de la Constitución México, Ciudad de México

Plaza de la Constitución

La Plaza de la Constitución, informalmente conocida como El Zócalo, es la plaza principal de la Ciudad de México. Junto con las calles aledañas, ocupa una superficie casi rectangular de aproximadamente 46 800 m² (195 m x 240 m). Se le denominó así en honor a la Constitución de Cádiz promulgada en 1812. Esta es la segunda plaza más grande del mundo y la primera entre los países de habla hispana. ​

El Zócalo está localizado en el corazón de la zona conocida como Centro Histórico de la Ciudad de México, en la delegación Cuauhtémoc. Su localización fue escogida por los conquistadores españoles para ser establecida en un área cercana a lo que anteriormente era el centro político y religioso de México-Tenochtitlan, capital de los mexicas.

Está rodeado por la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México al norte, el Palacio Nacional (sede del Poder Ejecutivo Federal) al este, el Antiguo Palacio del Ayuntamiento y el Edificio de Gobierno (réplica del anterior, ambos del Gobierno de la Ciudad de México sede del Poder Ejecutivo local) al sur, y al oeste por edificios comerciales (como el Portal de Mercaderes), administrativos y hoteles. En la esquina noreste de la plaza, se encuentra el Museo del Templo Mayor, la Plaza Manuel Gamio, así como la estación Zócalo de la Línea 2 del Metro.

Desde la época mesoamericana, ha sido sede de hechos importantes en las diversas etapas de la historia de México, así como sitio de concentración y de manifestaciones sociales y culturales. Durante cinco siglos de historia ha sufrido cambios en los elementos y edificios que le rodean y le constituyen; fueron instalados y removidos en numerosas veces jardines, monumentos, circos, mercados, rutas de tranvías, fuentes y otros ornamentos. La fisonomía actual data de la década de 1960.

El Zócalo más allá de ser la sede del poder político, económico y religioso de México, así como de ser un espacio donde se mezclan el pasado indígena y virreinal, con casi cinco siglos de historia, es también el lugar donde el pueblo de México se reúne para celebrar fiestas o manifestaciones y han ocurrido hechos históricos de importancia. En el virreinato se realizaron proclamaciones de virreyes o sublevaciones como el Motín de 1692; la plaza fue el punto de encuentro en la entrada triunfal del Ejército Trigarante que consumó la independencia en 1821; en la época independiente se realizaron celebraciones del día de la Independencia; el espacio fue tomado por los ejército de Estados Unidos en 1847 y Francia en 1863. El siglo XX presenció hechos como la celebración del centenario de la independencia en 1910, la toma de la plaza dentro de la Decena Trágica, múltiples manifestaciones políticas, celebraciones de asunciones presidenciales, eventos anuales multitudinarios como el Grito de Dolores y los desfiles conmemorativos de la Independencia de México, la Revolución mexicana y el Día del Trabajo, así como hechos relevantes del Movimiento Estudiantil de 1968.

A partir de 1997​ la plaza dio paso a un mayor número de celebraciones populares de tipo cultural, deportivo y de entretenimiento, principalmente conciertos masivos. Sin embargo en el siglo XXI sigue siendo escenario de las mencionadas festividades y manifestaciones sociales. En 2010 fue el escenario principal de los festejos del bicentenario de la independencia. La plaza, al ser parte del Centro Histórico, está considerada como Patrimonio Cultural de la Humanidad desde 1987.