Centro Histórico de la Ciudad de México México, Ciudad de México

Centro Histórico de la Ciudad de México

El Centro Histórico de la Ciudad de México constituye el núcleo original en torno al cual creció la actual capital mexicana.

El área de esta zona de la ciudad se puede definir de acuerdo con dos criterios. En un sentido administrativo, corresponde a la colonia Centro de la delegación Cuauhtémoc. En otro sentido, corresponde a la zona de monumentos históricos delimitada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia. Se reconcilió y circunscribió por decreto presidencial el 11 de abril de 1980. Cuenta con un área cercana a 10 kilómetros cuadrados, incluye y rebasa en parte el de la isla sobre la cual se fundó la ciudad prehispánica y también el que tuvo luego la traza colonial. Es ahí, precisamente, donde perduran, a pesar de la acción destructiva del tiempo y de la actividad humana, vestigios y monumentos extraordinarios que hablan de los ya casi siete siglos de la vida de la ciudad. Todo este conjunto arquitectónico en esa área de la ciudad, es Patrimonio de la humanidad desde 1987.

Se le llama Centro Histórico debido a que en el centro de la zona lacustre de cinco lagos –Lago de Texcoco, Lago de Chalco, Lago de Xochimilco, Lago de Zumpango y Lago de Xaltocan— se encontraba una pequeña isla en la cual se instaló el conjunto ceremonial y político de México-Tenochtitlan, cabecera de la Triple Alianza y de los dominios de los mexicas. Posteriormente, al momento de la conquista española en 1521, la ciudad mexica pasó a ser el centro político, económico, religioso y cultural de la Nueva España, utilizando en gran medida la traza prehispánica.

Recibe este nombre el viejo casco de la ciudad colonial y decimonónica integrado por 668 manzanas que albergan unos mil quinientos edificios catalogados con valor artístico o histórico, entre construcciones religiosas, civiles, asistenciales, hospitalarias, administrativas, educativas, culturales y de habitación, que van del siglo XVI al siglo XX, y que sigue siendo el corazón económico y político de la ciudad, a pesar de sus proporciones actuales, por su importancia fincada en su riqueza monumental, ya que se considera el centro histórico más relevante de América. Es objeto de programas especiales para su rehabilitación cuando menos desde hace 30 años, que lo mismo atienden cuestiones de índole jurídica, que de planificación y que a la vez buscan garantizar su permanencia con la intervención directa en construcción, calles y plazas.

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