Fuente del Gihón Israel, Jerusalén

Fuente del Gihón

La Fuente del Gihón abastecía de agua a Jebús, que luego se convirtió en la ciudad de Jerusalén. Es uno de los manantiales intermitentes más grandes del mundo que permitió el asentamiento humano en Jebús. La fuente no solamente se utilizaba como suministro de agua potable sino también para la irrigación de los jardines adyacentes en el Valle de Cedrón, el que a su vez proveía de alimentos al antiguo asentamiento. Dado que la fuente era intermitente fue necesaria la excavación de la Piscina de Siloé para almacenar el agua necesaria para la ciudad cuando la fuente se secaba.

El manantial surge en una gruta al pie de la montaña Ofel, entre Sion y el Valle de Cedrón. Tres sistemas principales llevaban el agua desde la fuente hacia la ciudad:

En 1997, durante la construcción de una Oficina de turismo, se descubrió que la fuente había estado fortificada desde la Edad del Bronce medio, ocasión en la que los arqueólogos hallaron dos torres monumentales. Una protegía la base del Pozo de Warren y la otra el manantial mismo.

Durante una excavación en el año 2009 se descubrió un fragmento de una piedra inscrita, datada en el s. VIII a.C. Este fragmento, que contiene unas pocas letras en hebreo, prueba que la ciudad ostentaba inscripciones en los edificios públicos.​

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